En este post me inspiro en el libro "LOS DOCE PILARES DEL EXITO" de Jim Rhon y Chris Widener. Un libro bueno,
directo y de fácil lectura. Este libro lleva guardada en su trama consejos que todos sabemos de sobra, por su lógica y coherencia, Ppro la verdad, va bien recordarlo, porque de vez en cuando se nos olvida.
Sin darnos cuenta empezamos a poner
piedras en nuestro camino, las cuales nos hace perder el equilibrio a nuestro crecimiento
personal o camino de éxito, o como prefieras llamarlo…
En este vídeo y en este
post, comparto una breve pincelada sobre cuales son los Doce pilares del éxito
personal, según Jim Rhon, excelente persona, filósofo,escritor y conferenciante
americano, que dejó su gran legado hace unos años.
Te invito a reflexionar y te animo a que tomes acción,
dedicándote a fortalecer todos aquellos pilares que más necesites alinear. Para
cada persona es más fácil adquirir unos pilares que otros, pero cada uno de
ellos son igual de importantes para sentirnos plenos como persona.
Se trata de utilizar
herramientas para encontrar un
equilibrio en todas y cada una de las facetas de tu vida.
Los Doce pilares del Bienestar.
1
– Desarrollo Personal:
Aquí el autor diferencia
el desarrollo de una persona en su contexto de trabajo y el desarrollo de una
persona como tal. Establece que muchas veces nos enfocamos en desarrollarnos
laboralmente, hacer mejor nuestro trabajo y conseguir mejores resultados. Pero nos olvidamos de desarrollarnos a
nosotros mismos como personas. Es necesario estar siempre conscientes de la
necesidad de mejorarnos. Por eso es importante
capacitarnos constantemente, así como ponernos metas más exigentes a nosotros
mismos. Se suele decir que nuestra peor competencia somos nosotros mismos, a
través de las dudas y falta de voluntad.
2 – Bienestar total o la Salud tridimensional: Es la salud que una persona tanto a nivel físico,
teniendo un cuerpo saludable; como en el alma, cuidando una buena salud
emocional, intelectual, y volutad; y por supuesto la más importante para mí,
la salud espiritual (la parte de
nosotros que trasciende).
3 – El regalo de las relaciones: Cultivar lo mejor que podamos nuestra relación
con la familia, los amigos y demás personas que rodean nuestra vida. Quizás te
preguntes cual es la formula,simplemente
es la suma de tiempo, esfuerzo e imaginación. Es decir: pasar más tiempo con
esa persona que amamos, esfuerzo para lograr ese tiempo aunque el trabajo u
otras actividades nos lo impidan, e imaginación, para ver la manera de mejorar
la relación y pensar en el tipo de relación deseas.
4 – Escribir nuestras metas: Es la
major manera de recordar la razón principal para fijarse una meta, escribir a paso a paso la transformación que
uno sufre para conseguirla. Nos aconseja
que pensemos en nuestra meta mayor y le demos un plazo digamos de 10 años,
luego, pensemos en una meta menor, de mediano plazo de unos 5 años, luego una
meta a corto plazo de uno o dos años y finalmente una micro-meta de un mes.
Todo ello nos debe llevar a nuestra meta final.
5 – El uso apropiado del tiempo: Dedica sólo tu tiempo a aquellas cosas que te acercan más
a tu meta. Tenemos que apropiarnos de nuestro propio tiempo. Cada día que pasa,
con los avances tecnológicos, estamos más expuestos a distracciones y estímulos
que nos dificultan el permanecer enfocados por mucho tiempo. Las distracciones
vienen por todos los frentes, en particular por los dispositivos electrónicos
que llevamos con nosotros. Estas distracciones compiten por nuestro tiempo
contra nuestras metas. Por eso es importante que escribas las metas, esto te
ayudará a mantener el foco y dedicar el tiempo a lo que realmente vale la pena.
No dejes que el tiempo sea dueño de tí, sino al revés,
nosotros debemos ser los diseñadores de nuestra propia vida, es decir, los dueños
de nuestro tiempo.
6 – Rodéese de la mejor gente: El filósofo dice: “No se rodee de gente sin
expectativas, así no crecerá. Vaya donde las expectativas y las demandas de
crecimiento sean altas.” La famosa metáfora del cajón con una manzana podrida.
Estamos absolutamente influenciados por las personas que rodean nuestras vidas.
Es importante que te rodees de personas que tengan sueños y actitudes como las
que tú buscas. Obviamente no podemos dejar de lado a
nuestra familia y amigos, pero sí podemos elegir con quién nos juntamos en el
ámbito profesional.
Por otro lado, con una actitud ganadora,
con una actitud orientada a una visión poderosa a largo plazo, por lo general,
atrae de forma natural a personas con estas mismas características.
En este pilar nos
aconseja que nos rodeemos de esa gente ganadora que posea los mismos valores y
aptitudes que a uno le gustaría tener.
Pero…¿cómo podemos
conseguir esas relaciones? Rohn no dice: “Para atraer a una persona atractiva
usted debe ser atractivo. Para atraer a una persona
usted debe ser poderoso”. La actitud es lo primero que hay que modelar.
7 – El aprendizaje: Una persona exitosa siempre se mantendrá
aprendiendo. Lo que propone Rohn antes que la educación en sí, es la
autoeducación, es decir, enseñarse uno mismo constantemente lo que aprende en
la vida, como dice: “La educación formal le puede dar dinero. La auto-educación
le dará una fortuna”. Tener la curiosidad de un niño, ¡siempre! Esto es lo que
diferencia a los grandes visionarios y líderes, el nunca perder las ganas de
aprender. Debemos tener la humildad que nos enseño
Sócrates, y aceptar que no sabemos nada.
8
– Todo en la vida son ventas: Rohn pide que veamos el término venta como
influencia, es decir, que ser influyente es la clave para una vida exitosa.
Todo aquel que quiera tener éxito debe aprender el arte y la habilidad de
influir en otros. La fórmula para ser un gran vendedor es: conocer el producto,
hablar con mucha gente, ser persistente y nunca aceptar un no como respuesta.
Evidentemente esto vale tanto como para los que venden un producto como para
venderse a sí mismo en nuestra vida personal.
9
– El dinero: “El ingreso de dinero rara vez es
mayor que el desarrollo personal”. Si uno quiere ganar un millón de dólares
debe convertirse en la persona que vale un millón de dólares. Nunca llega de
forma sencilla, ni existen fórmulas mágicas para obtenerlo. La única forma es
ganarlo con mucho esfuerzo y, posteriormente, haciendo buen uso de ese dinero.
10
– La Comunicación: En este pilar lo importante es comprender que
la comunicación no se limita únicamente a lo que decimos. Así como nosotros
somos perceptivos, por lo general subestimamos lo que la otra persona pueda
percibir. Además del mensaje en sí, también son muy importantes la forma en que
lo decimos, en qué momento, en dónde, etc.
También debemos recordar que la
comunicación se basa en manifestarse pero también en escuchar. No se pude ser
un buen comunicador o líder si no se sabe escuchar activamente a las personas.
Por otro lado, es necesario considerar que lo que hacemos comunica más sobre
nosotros, que lo que decimos.
11
– Liderazgo: Rohn nos dice que siempre es
necesario un gran líder. Cualquiera puede ser un gran líder porque liderazgo
significa que uno sabe el arte de influir en otros. Liderar a otros es
ayudarlos a cambiar sus pensamientos, sus creencias y sus acciones para
mejorar. Uno puede influir en su pareja, en sus hijos, en sus amigos,
compañeros de trabajo, clientes, etcétera. . Pero no solo se trata de influir,
sino que se trata de influir a esas personas porque tenemos la sincera voluntad
de ayudarlos a mejorar, y de acercar a esas personas a descubrir sus visiones,
y cómo alcanzarlas.
12 – Deje un legado: Si desarrollamos con
éxito los pilares anteriores, probablemente dejemos un legado antes de que nos
demos cuenta. Hay que ser agradecido y humilde en la vida, y reconocer que si
otras personas han dedicado su tiempo a enseñarnos, a convertirnos en mejores
personas, eventualmente tenemos que devolver el favor, y transmitir nuestras
enseñanzas a alguien más.
Te propongo que adoptes la búsqueda por
fortalecer estos 12 pilares para el éxito. Empieza de a poco. Selecciona dos o
tres, y empieza a trabajar para fortalecerlos. Te espero en el próximo post. Charo Amate
Actuar con seguridad no es fácil cuando tienes los nervios
hechos un nudo y te tiemblan las piernas. Precisamente en las situaciones
difíciles o que son muy importantes para nuestro futuro es cuando nos sentimos
más inseguros, tendemos a meter la pata y equivocarnos, incluso aún más,
provocar una mala impresión en los demás. Según los psicólogos, este miedo
interior es una reacción primaria e irracional que provoca en el organismo una
serie de reacciones molestas y hasta paralizantes. “La inseguridad produce
angustia” y un alto estrés emocional que pone en marcha la adrenalina del
cuerpo.
En algunas personas la respuesta física es una excesiva
sudoración, en otras la respiración entrecortada, tics nerviosos, tartamudeo o
lapsus de memoria; también puede producir una sensación de nudo en el estómago
que nos impide comer, y las taquicardias.
Aprender a controlar esta ansiedad y comportarnos con
seguridad no es algo innato, ni que se pueda adquirir tomando una pastilla
milagrosa: hay que esforzarse para conseguirlo. Hay ejercicios mentales y
estrategias que nos ayudan a presentarnos externamente como personas seguras.
Si actúas como si te sintieras atractiva/o, inteligente,
eficaz y destinada a conseguir lo que quieres, los demás te percibirán así y
responderán de una forma favorable, lo que aumentará tu autoconfianza.
He aquí 15 estrategías para parecer segura y acabar
siéndolo.
1.)Visualiza situaciones que te provocan
inseguridad.En casa relajada y tranquila, debes repasar las cosas que te
crean inseguridad. Por ejemplo, ¿eres incapaz de entrar sola en un bar y
esperar tomándote una copa a la persona con la que estás citada? Entonces
imagínate toda la escena de forma más realista posible. Luego piensa en algo
que te gusta hacer y con lo que sí te sientes segura (algo concreto, como
bailar, o manejar el ordenador…), recréate en la sensación de seguridad y
grábala en tu mente. Vuelve a reproducir la escena en el bar, pero esta vez
imaginando que estas muy segura y saboreas un zumo de tomate con toda
tranquilidad y con la misma seguridad que tenías en el ejemplo de tu baile, o
manejo… Repite este ejercicio durante una semana seguida y luego ponla en
práctica en tu vida real.
2.)Camina pisando fuerte y con la cabeza alta.La forma de andar dice mucho de una persona. Caminar con la espalda recta, la
cabeza alta mirando lo que te rodea, y con pasos firmes, (ni grandes zancadas,
ni con pasitos de geisha) es un signo de que dominas el terreno y sabes hacia
donde te diriges. Se ha comprobado que
la gente calificada como independientes, seguras y hasta felices, son personas
que andan de esta manera, mientras que consideran que caminar con pasitos
cortos, el cuerpo encogido y la cabeza inclinada es señal de timidez,
inseguridad y tristeza. Una técnica para andar con seguridad es pensar que lo
estás haciendo por un terreno conocido, por ejemplo, el pasillo de tu casa.
Puedes ensayar con antelación, controlando la postura delante de un espejo e
imaginando que entras en una fiesta o cruzas el comedor de un restaurante
repleto de comensales.
3.)Aumenta tu seguridad con ejercicios de
entrenamiento.La seguridad funciona igual que los músculos, y como ellos
necesitan ejercicio y entrenamiento periódico para estar en forma y no
atrofiarse. Ves poco a poco, poniéndote metas fáciles, como si fuera una tabla
de gimnasia para principiantes, para pasar luego a ejercicios más
complejos. Por ejemplo, si lo que más te
aterroriza es hablar con extraños o en público, debes empezar entablando
pequeñas conversaciones generalistas con el portero, el dependiente del
supermercado, la vecina que sube en el ascensor… Cuando domines estas
conversaciones, intenta dar una breve, aunque clara, opinión en una reunión de
amigos o en la oficina.
4.)Vístete para causar una impresión de
seguridad.Selecciona cuidadosamente la ropa, el perfume y los
complementos, el maquillaje y el peinado que refuercen la imagen que quieras
dar en ese momento concreto: profesional, sensual, activa, divertida, discreta,
amigable… Procura que sean prendas con las que te identifiques y te muevas
cómodamente, y que no se alejen de tu forma de vestir habitual. “Se trata de
cuidar tu imagen externa, no de disfrazarte”. Por ejemplo, hay ciertos colores
que proyectan mensajes específicos a los demás, como los tonos oscuros, que dan
autoridad y seriedad, aunque ir vestida de negro de la cabeza a los pies puede
dar la impresión de estar deprimida y ser negativa. Los colores brillantes
hacen que nos miren y los de color pastel hablan de serenidad y amabilidad.
Así, para una fiesta un vestido de color fuerte puede ser muy adecuado, pero
para una reunión de trabajo sería mejor un conjunto oscuro con una camisa
pastel o un vestido de tono neutro con un pequeño toque de color. De esta
forma te presentarás como una persona segura y eficaz, pero también asequible y
flexible. Lo que hay que evitar a toda costa es la ropa por la que tenemos que
preocuparnos, es decir, esa falda que nos queda tan corta que debemos estar
continuamente tirando de ella, ese pantalón tan ajustado que nos impide
sentarnos con normalidad, ese tacón tan alto que nos hace torcer los pies o ese
collar que nos molesta un poco. Si vas a
asistir a una reunión que te preocupa, ponte un vestido que te gusta, porque
siempre que lo has llevado te ha ido bien. Esa prenda concreta te servirá como
punto de apoyo y aumentará tu seguridad.
5.)Escoge un modelo y actúa como ella (o él).
Puede tratarse de una mujer famosa, una actriz, una top model, la ministra de
turno, tu jefa, una compañera de oficina o una amiga que admires. Averigua que
cualidades y comportamientos son los que despierta tu admiración y escríbelos
en una lista. Después toma prestadas esas cualidades e intenta reproducirlas.
¿Es su forma de vestir, de hablar? ¿Su educación y su nivel intelectual? ¿Su
simpatía y amabilidad con todo el mundo? El último paso es imaginar que estas
ante esa persona y quieres impresionarla favorablemente. ¿Cómo te comportarías?
En la próxima cena de amigos o reunión de trabajo, actúa de esa forma.
6.)Aprende relajación para controlar la
ansiedad.¿Empiezas a atragantarte, tartamudeas y te sudan las manos cuando
te pones nerviosa? Si en situaciones en las que deberías comportarte con
seguridad te quedas sin palabras, te cuesta respirar o empiezas a temblar,
debes poner remedio antes. “Da muy
buenos resultados aprender una técnica de relajación y hacer ejercicios
respiratorios para controlarnos. Pero si eso no te funciona convendría pedir
ayuda a una psicóloga o especialista.
7.)Adopta actitudes corporales y gestos seguros. No sólo se trata de andar y hablar
adecuadamente: también debes controlar tus gestos. Sentarte erguida, mirar a
los ojos a la persona con la que hablas, evitar el excesivo amaneramiento, no
moverte demasiado, ni quedarte totalmente rígida, y controlar los tics
gestuales (tocarse el pelo, morderse labios o uñas, tamborilear los dedos sobre
la mesa, parpadear continuamnete…) son actitudes corporales que ayudan a
mostrarte segura ante los demás.
8.)Habla con convicción y sin precipitarte.
Uno de los errores más comunes que cometemos cuando estamos nerviosas es hablar
demasiado rápido, en voz muy alta o muy baja, balbucear o quedarnos totalmente
mudas. Esto suele ocurrir en conversaciones con extraños, si tenemos que
exponer públicamente algún tema o cuando nos presentan a alguien que nos
impresiona. Los actores y los políticos siguen cursos de expresión en
los que aprenden a vocalizar bien, dar a la voz un tono de seguridad y
convicción, hablar a la velocidad adecuada (ni rápido, ni muy lento), detenerse
para respirar y evitar muletillas como: esto… bueno… o sea… Otro tic verbal que
indica una gran inseguridad es colocar un signo de interrogación al terminar
cada frase: cuando hacemos esto, damos la impresión de no saber muy bien de lo
que estamos hablando, ya que necesitamos que nuestro interlocutor nos lo
confirme continuamente.
9.)Sé simpática. Es la mejor tarjeta de
presentación. Te han invitado a una boda y no conoces a nadie, pero seguro que
alguien más está en tu misma situación. Todos nos sentimos inseguros en
momentos así, por eso, si lo tienes presente, te será más fácil establecer
conversación con otra persona. En lugar de acobardarte, toma tu la iniciativa y
acércate a ella. Preséntate y pregúntale algo para romper el hilo. “El hecho de
tomar la iniciativa ayuda a dominar los nervios, pues no hay nada peor que
esperar en un rincón a que alguien nos dirija la palabra. Además, demuestra que
somos amistoso/as y que tenemos confianza en nuestra propia simpatía. Una vez
roto el hielo, no hace falta que contemos toda nuestra vida; hay que ser
simpáticas, pero discretas y dejar que nuestro interloculor también hable, escuchando con interés y esperando tranquilamente el turno de respuesta. Des
esta forma comprobará que no estamos ansiosas por ser el centro de atención, lo
que es un signo claro de madurez (solo los niños desean acapara siempre la
atención).
10.) Un poco de sentido del humor, por favor.Un toque de humor suaviza tensiones, es una muestra de ingenio y nos hace
amigables. Incluso puede ayudarnos a autopublicitar nuestras cualidades sin
parecer pedantes o herir la susceptibilidad de los otros. Sin embargo, en
situaciones formales, no hay que exagerar la nota. Por ejemplo, hacer bromas
negativas sobre uno mismo ante gente que no nos conoce, puede ser hasta
contraproducente y dar la sensación de estar pidiendo de antemano disculpas por
nuestros defectos.
11.)Atrévete a discrepar, si perder la sonrisa.
Saber mantener una discusión sin perder los nervios o atreverte a exponer tu
opinión cuando no estás de acuerdo con lo que se dice, indica que eres una
persona con ideas claras y firmes. Esto no significa que quieras decir siempre
la última palabra o pretendas que todo el mundo termine opinando como tú.
Expresar en voz alta nuestras discrepancias es un signo de madurez y
autoconfianza, mientras que no aceptar serenamente que otros opinen de una
forma distinta demuestra inmadurez e inseguridad.
12.) Aprende a aceptar los cumplidos. Muchas
mujeres caemos en el error de ponernos nerviosas cuando alguien dice algo
positivo de nosotras, cuando alaban nuestro físico, nuestro trabajo o el vestido que
llevamos. Incluso hay quien empieza a atribuir los méritos a los demás, a las
circunstancias, a la suerte…. Cuando actuamos de esta forma, damos la penosa
impresión de no controlar nuestros actos, lo que es tan negativo como intentar
atribuirse siempre todos los méritos. Ante un cumplido, basta con decir gracias
o una frase sencilla como “¿Te ha gustado? O No está mal” y continuar la
conversación sin darle más importancia.
13.)Elogia tú también a las demás personas.
Decirle a tu amiga que lleva una bonita faltada, comentarle a un compañero de
trabajo que te ha gustado su informe, comunicarle a tu jefe que te parece muy
adecuada su idea o alabar el gazpacho que ha hecho tu novio, es una muestra de
seguridad en ti misma. Los psicólogos opinan que las personas que jamás elogia
a nadie, no lo hacen porque piensan que es un gesto de debilidad reconocer que
otro ha actuado bien (o es más guapo, o viste mejor…) sufren una gran
inseguridad interna y una autoestima tan baja que les hace temer en todo
momento la competencia de los demás.
14.)Reconoce tus errores con naturalidad y
elegancia. Cuando te equivocas, olvidas algo, desconoces un dato,
reconocerlo de una forma natural, sin dramatizar y sin darle demasiada
importancia. No hay nada más penoso que pretender llevar siempre la razón, saberlo todo o ir por la vida de mujer perfecta. Además, los expertos aseguran
que es uno de los mayores síntomas de inseguridad. Las personas que tienen
confianza en sí mismas saben que cometen errores como todo el mundo, pero que
esto no significa que sean poco inteligente o que estén insuficientemente
preparadas. Por esta razón no tienen ningún problema en reconocer sus errores y
lo que es más, suelen aprender de ellos.
15.) La información es poder (y da seguridad).Una de las mejores formas de adquirir seguridad es estar informada de lo que
ocurre a tu alrededor. Lee el periódico o webs informativas a diario, mira o
escucha algún informativo por radio o televisión. Sin necesidad de ser una
experta o acumular información exhaustiva, mantente al día en cuestiones de
política, de cine, de música, libros… Cuando acudas a una fiesta, entérate de
las personas que van, de qué tipo de reunión se trata, como debes vestirte… En
la oficina moléstate en aprender el nombre y el cargo de la gente de tu empresa
y saber cómo va el sector concreto en el que estás trabajando.
¿Quieres ver el vídeo que he he editado sobre este tema? Pues no te lo pierdas.
La disciplina es la determinación de hacer lo que debemos
aunque no nos apetezca en ningún momento. Esta palabra tiene connotaciones negativas para algunas
personas, ya que en ocasiones la identifican con autoritarismo, pero en
realidad la disciplina es simplemente la capacidad de perseguir con ahínco un
objetivo previamente planificado. Es la herramienta que transforma las metas y los planes, en
realidades pues nos acerca a los resultados que deseamos obtener.
La disciplina es la capacidad de respetarte a ti mismo, respetando tu
palabra. Para algunas personas es falta de libertad, pero la disciplina es la
madre de la libertad, es ser el dueño de tu voluntad, es hacer lo que sabes que
tienes que hacer para lograr tus objetivos.
Por eso es el gran poder personal capaz de convertir los
sueños en realidad.
En ocasiones esa disciplina y la determinación se funden cuando nos olvidamos de nuestro porqué, o para que, del motivo
inicial por el que tomamos esa decisión de comenzar un propósito.
Así que cuando te sientas perezosa o perezoso, recuerda en primer lugar porque, o
para qué comenzáste. Abandonarnos nos aleja de los resultados que buscamos y la
disciplina personal es el camino que nos lleva hasta ellos.
Te invito a que veas este vídeo espres. Espero que te guste.
Tener ilusiones nos impulsa a perseverar y superar los
obstáculos.
Te invito a que hagas esta prueba y verás que resultados obtienes:
Cada día, a primera hora de la mañana, anota todo lo que pretendas
hacer ese día, siendo una lista realista, después comprueba hasta qué punto has
cumplido lo que te propusiste.
Prueba otro día haz otra prueba diferente y compara ambas experiencias:
Esta vez haz una lista de tareas por hacer, pero esta vez no
te pongas límites, se trata de una lista ideal. Al final del día, compruébala.
Seguramente no habrás completado todas las tareas, pero es
muy probable que hayas hecho mucho más que si hubiera sido una lista realista.
¿Quieres ver el vídeo que he editado en el canal de youtube?
Me he dado cuenta que principalmente
cuando realizo llamadas desde mi despacho, me dirijo muy a menudo a un recipiente de rotuladores y dibujo cualquier cosa que mis manos deciden trazar. Me he dado cuenta que de esta manera se me hace más
corta la espera y la llamada en sí. Este ejercicio me da calma, paciencia y me distrae del estrés.
Siempre he pensado que colorear dibujos era cosas de niños. Ahora
puedo decir quese ha convertido en un agradable y terapéutico
pasatiempo de adultos,una forma de relajarse más, tras el
trabajo diario. Hace pocos días me regalaron un libro para colorear de adultos.Dibujar te permite despejar la mente de las preocupaciones
cotidianas. Si, existen libros así, hay un mundo detrás de los libros de
colorear, por ejemplo la ilustradora británica Johanna Basford, se ha convertido en un bestseller, consiguiendo
colocarse entre los libros más vendidos en época navideña. Pero hay muchos otros tipos de libros para colorear, como los de mandalas son toda una terapia...
¿Sabes los cambios positivos que produce esta
agradable actividad?
1)Aumenta la creatividad.
Colorear reaviva la
chispa de la creatividad. Se ha demostrado que los colores activan la
imaginación, haciendo aflorar nuevas ideas y pensamientos. Ya sea sobre un
lienzo en blanco o partir de un esquema prefijado, con dos colores o quince,
dentro de las líneas o fuera, colorear te hará sentir relajado y feliz.
2) Mejorarás tu capacidad de concentración.
Puedes creer que
colorear es una tontería, pero en realidad es una actividad que requiere
concentración y atención al detalle. De igual forma que leyendo con asiduidad
tu capacidad lectora aumenta, ejercitando tu concentración a través de los
dibujos para colorear podrás aumentar tu productividad en otras áreas de tu
vida.
3.
Es una forma de meditar.
Muchos seguidores y practicantes de la
filosofía mindfulnessmeditan
con asiduidad. Su objetivo es despejar la mente de las tribulaciones y vivir el
momento presente sin distracciones.
Desde hace décadas, muchos de ellos
utilizan los mándalas como herramienta para meditar. Los mándalas son dibujos
con motivos geométricos y florales que deben ser coloreados. De esta forma,
nuestra atención se centra en la elección de los colores y en los trazos,
disfrutando del momento.
4. Mejorarás
tu motricidad fina.
Colorear requiere el trabajo conjunto de
nuestra mente y los músculos de nuestros dedos, brazos y hombros. Recomendable
para todas aquellas personas que se están recuperando de alguna lesión en las
manos.
5.
Anti estrés y anti ansiedad.
Colorear dibujos es una terapia efectiva
para momentos de estrés que nos permitirá canalizar
nuestras emociones y relajar nuestra mente.
6.
Serás más positivo gracias a la terapia del color.
¿Crees qué es casualidad que los colores
vivos se asocien a la felicidad, la euforia, la vida o la primavera? No lo
es. Los colores vivos activan regiones cerebrales que nos hacen sentir
bien y nos ayudan a ser más positivos.
Cualquier rato muerto es un buen
momento para disfrutar coloreando. Un
descanso matinal, una aburrida espera, un viaje en metro,
momentos perfectos para relajarse con un dibujo. Saca una libretita, un papel o
lo que quieras y garabatea círculos, rayas y patrones hasta sentir despejada tu
mente. Después, podrás volver al trabajo lleno de energía.
¿Quieres ver el vídeo que he editado? Aquí tienes acceso.
Espero que te guste. Suscríbete a mi canal en Youtube, hazme un like si te gusta el vídeo. Te espero en el siguiente post.
Consiste en una etapa de dudas e inestabilidad que
lleva a plantearse preguntas tan simples y básicas como: ¿Soy feliz? ¿Cuáles
son mis prioridades? ¿Qué planes de futuro quiero hacer?
Puede estar motivada por la edad, a cualquier edad, me explico poniendo ejemplos: la llegada de un nuevo miembro a la familia (un nuevo hermano) cuando eres pequeño, la adolescencia y sus "va y vienes",o como no, la clásica
crisis de los cuarenta, los cincuenta...etc. Los cambios importante en la vida, desde una
mudanza, obras en el hogar, un divorcio o la muerte de un ser querido, puede provocar los primeros síntomas.
Y es que la vida tiene momentos para todo, momentos de
auge, de adrenalina, éxito, alegría, y otros totalmente contrarios, con
dificultades, dudas y bloqueos.
La clave está en aprender a pasar por los momentos
malos, identificándolos lo antes posible para superarlos y aprender de ellos, y
volver a recuperar el bienestar.
Aquí tienes siete pistas por si te identificas con
ellos:
1.
Ves las cosas de forma negativa.
Es habitual en plena crisis sufrir la tendencia de ser
negativo/a, es decir, ver el lado vacío de la botella y las pegas de todo en
general. Es normal, y no deberíamos juzgarnos por ello, pero si es posible intenta por poco que puedas cambiar la actitud para recuperar tu bienestar
cuanto antes.
2.
Recuerdas tu pasado de forma más habitual.
Las crisis existenciales hacen cuestionarse la vida y
los pilares que la sostienen. ¿Sabes cuales son los pilares de tu vida? (Queda pendiente
este tema para un próximo post donde tratemos de uno en uno cada pilar).
Por un lado solemos mirar hacia atrás para
comprender decisiones pasadas, y por otro también tendemos a pensar en el futuro, ya que la visión global puede ayudar a tomar una
nueva decisión o descubrir o saber lo que uno realmente quiere en la vida.
3.
Te planteas cambios significativos.
En momentos de crisis existencial te cuestionas si
tiene sentido realmente la vida que llevas, por ejemplo si realmente quieres
dejar ese trabajo, esa relación o esa ciudad. Evita tomar decisiones extremas
en un momento así, y espera a superarlo para realmente saber si lo que querías
era eso, o solamente era fruto de tu estado de ánimo.
4.
Tu cuerpo tiene sus propias señales.
También se puede experimentar algún síntoma físico de
crisis existencial, ya que la mente y el cuerpo están conectados, y es inevitable
que afecte para bien y para mal todo lo que nos pasa. Por eso, es frecuente
tener problemas digestivos, dolores de cabeza o insomnio. ¡Escucha a tu cuerpo, el te dirá muchas cosas!
5.
Te cuesta tomar decisiones.
Cuando uno sabe lo que quiere, está bien de ánimos y
atraviesa una buena etapa en su vida, normalmente las decisiones no le suponen
una gran carga, sino que se enfrenta a ellas de una manera natural. Pero en
plena crisis existencial uno se siente incapaz de decidir, ya que se le ocurren
dudas e inseguridades donde normalmente no las tenía. Ten paciencia contigo mismo. Tarde o temprano tendrás la respuesta, "Se agua, amigo mio. Bruce Lee".
6.
Procrastinas
A todos nos pasa que a veces aplazamos tareas o
proyectos, pero cuando se hace de una manera habitual, es hora de preocuparse y
pararse a ver qué está ocurriendo. Quizás sea fruto de estar atravesando una
crisis existencial. ¿Que cosas dejas siempre atrás?¿Para qué?
7.
Evitas pasar a la acción.
Pensar es importante, pero no es suficiente. Las
buenas ideas e intenciones se quedan cortas si después no se convierten en
acciones concretas.
A la persona que tiene una crisis existencial le
cuesta actuar, y se queda mucho en el clásico análisis por parálisis. Es
lógico, como no toma decisiones, se queda estancado en fase de elección.
Aquí
tienes un vídeo que hablo sobre ello. Espero que te guste. Te espero en el
próximo post y por supuesto te invito a que te suscribas a mi canal en You Tube.